Destituyendo al destituido
Jugar con las palabras es un arte tan viejo como Mirtha Legrand. Y tal vez más.
Arrimar el bochín significante a la significación puede ser un interesante ejercicio volitivo, (o no) tanto para crear un plus de sentido, metafórico (como la poesía), o para construir un relato, usando este término tal y como se usa ahora: acomodar las cosas como para llevar agua al molino propio.
Pero muchas veces decir lo que se dice implica un ingente esfuerzo para desvincular lo que está, de lo que digo yo que debiera estar.
Y cuando esto sucede y se amplifica, resulta que el relato toma vuelo propio, y se instala en el sitio de un saber predigerido, lejísimo de cualquier asomo de duda metódica. Es como las "verdades evidentes" de Descartes. Ese sitio suele coincidir con el conservadurísimo "sentido común".
O lugar común. Es casi lo mismo.
Y es cómodo, porque para qué pensar, si ya alguien lo hizo por uno. Todos los energúmenos que blanden enhiestos garrotes conceptuales, no solo exhiben vetustos refritos ideológicos, que a fuer de gastados y desmentidos por historia recientísima, colocan a los que los profieren en sitial de campeones intelectuales.
De la mano de estos significantes privilegiados, la Cavaleria Rusticana opositora (perdón, sí,de ellos hablo) arrasa con cualquier atisbo de reflexión, pretendiendo un sitial cuasi religioso.
Y bueno, estaría bien faltarles un poco el respeto, pasando revista a algunos de los hits más resonantes de la temporada opositora, aún a riesgo de incurrir en un autoritarismo totalitario.
Porque poner en duda la más disparatada ocurrencia de partidos y personas que aplicaron censura por décadas, proscribieron mayorías, fusilaron y desaparecieron a decenas de miles, es antidemocrático, hay que decirlo.
Es dictadura sacar el 54% delos votos en una elección que conduce a un tercer mandato. No lo es decretar que estamos en una transición, tendiente a un gobierno que ya saben ellos que será de signo contrario. (Ya llegó el 2015?). Probablemente para ser democrático, debiera el gobierno renunciar ya y dejarles el poder a ellos, que por supuesto están más que preparados para gobernar, como De la Sota, Binner y Macri, con estelares administraciones.
Otra de los sorprendentes latiguillos tiene que ver con la seguridad, cuya merma es enteramente responsabilidad del gobierno, ya que no pone "mano dura", "tolerancia cero", y le ata las manos a la policía, por esa peste que es el "garantismo". Se respetan solo los "derechos de los delincuentes", no de las personas decentes.
Tanto las chirinadas de los gendarmes y prefectos en las fiestas últimas, y los hechos terribles de las últimas semanas, ilustran a las claras quienes son los custodios de nuestra seguridad, y la íntima connivencia de los muchachos con el delito. También quedaron de manifiesto, de paso, las arduas dificultades del poder civil federalizado (el quilombo fue de los gobiernos provinciales), para resistir el más mínimo planteo(extorsión) policial.
Curiosa suerte corre también el endeble término "corrupción". Suele decirse, con bastante liviandad, que este es un gobierno de "chorros". Basados en permanentes denuncias, que sistemáticamente quedan en la nada, grandes delitos económicos, que con improbabilidad crónica de demostración naufragan en el olvido, ya que los tiempos de la justicia son largos, y estas denuncias están urgidas por tiempos electorales, cuando no por el rating. Lástima, podría suceder que alguna de ellas sea cierta...
Pero este término,"corrupción", no debe aplicarse la CABA, cuyo intendente esta procesado por espionaje ilegal a opositores. Por esto cayó el presidente Nixon, hace 40 años... Tampoco es corrupción haberse visto en la obligación de exonerar a dos cúpulas policiales por narcotráfico, en Córdoba y Santa Fe. Parece que hay doble standard.
Dialogo y autocritica son dos tópicos favoritos. En cualquier sobremesa familiar esto salta enseguida a la palestra. ¿Que problema hay con el dialogo? En un movimiento heterogéneo como el kirchnerismo, el dialogo es mecanismo esencial, sin él hubiera sido imposible funcionar desde 2003.
Pero, ¿que se entiende en términos opomediáticos por dialogo? Solo se admite el dialogo si este consiste en admitir completo y sin fisuras el rosario opositor. Y ya que estamos la renuncia.(Para acabar la transición, ya que estamos).
El dialogo, ya que estamos, es realmente dificil, ya que el 80% de los opositores no dejan caer media idea. En algunos casos, probablemente porque no la tienen.
En los más, porque las tienen, pero son inconfesables...
La autocrítica es más peliaguda. Es la herramienta más eficaz para ajustar la estrategia. Las correcciones deben surgir fatalmente de ella. Muchas correcciones de rumbo se hicieron a partir de ella. Sin ella no hubiéramos andado 10 años. Pero, muchachos, a no confundir autocrítica con autodestrucción. Si esperan eso,esperen sentados.
En fin, hay muchas perlitas más, pero me cansé.
Solo cabe recordar:
A los que se fueron en helicóptero.
A los que hicieron el corralito.
A los que pergeñaron las cuasimonedas.
A los que nos llevaron al Trueque.
A los que mataron 20 personas en 2001
A los que mataron dos personas en 2002.
A los que como única respuesta a la crisis hicieron el "Blindaje" y el "Megacanje".
A los que hicieron de nuestro país uno de los más desiguales del mundo.
A los que son racistas.
A los que sueñan sólo con objetos de consumo.
A los destituyentes.
A los que intentan destituir.
A los que se destituyen.
A los que se prostituyen.
Feliz Navidad
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